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Por
Lic. Mónica L. Plataneo - Argentina
La Conquista de América
trajo consigo aparejada una gran cantidad de conocimientos que
el hombre europeo jamas se hubiera imaginado y que ayudaron considerablemente
a consolidar el aumento de población en el llamado Viejo Mundo
a la par que desaparece el espectro que asolaba a Europa desde
hacía siglos: el hambre. Colón llega ante los Reyes
Católicos no solo portando con orgullo y en un acto de bárbara
inhumanidad a varios aborígenes a quienes exhibe como trofeo de
guerra sino que presenta muestras de oro, pájaros multicolores,
frutos extraños, plantas y un grano: el MAIZ,
del que dependía un extraordinario potencial humano en esos tiempos.
El desarrollo de los
cultivos (maíz, arroz, trigo, etc.) sabemos que implica
el desarrollo de la civilización, ya que el hombre abandona la
faz nómada, superándola, y pasa al ciclo de agricultor. Nuestros
cronistas llamaron al maíz PAN DE LOS INDIOS y pan DE INDIAS;
mas, en los estudios mesopotámicos se le menciona como el ARBOL
DE LA VIDA o el ARBOL COSMICO, reseñas que nos obligan a profundizar
algo mas su importancia, la cual no queda indudablemente limitada
a la alimentación.
La mayoría de los
estudiosos están de acuerdo en suponer que el alto grado de civilización
alcanzado en América se debió al cultivo de este grano tan particular.
Pero, lo realmente trascendente es que poco o nada se sabe sobre
su origen no existiendo, por ende, unanimidad de opiniones. Unos
creen que se desarrolló primeramente en América del Sur,
en las altas tierras peruanas, si bien otros sostienen que “nació”
en el occidente guatemalteco. Pero los estudios realizados en
estas zonas demostraron que el maíz fue introducido cuando
otras plantas ya habían sido domesticadas.
¿Por qué la preferencia
de los pueblos antiguos por el maíz?. La respuesta puede
hallarse al mencionar las siguientes características: a) adaptabilidad
a cualquier clima, a cualquier terreno; b) resistencia a plagas
y enfermedades; c) precocidad. Realmente, esto demuestra una gran
“simpleza” en su desarrollo pero no es todo tan fácil. Veamos
como actuaban los Mayas para la agricultura de MILPA (en Azteca
Milpa significa Maizal), la misma ha sido dividida en once etapas
diferentes, que son:
1)
Localización
del campo: es el paso más importante; se guia por la clase
de tierra adecuada y la maleza que en ella crece. Una vez escogido
el campo, se divide en Mecates o cuadrados de 20 metros de lado
formando montones de piedra como mojones en cada esquina.
2)
Derribo del bosque
y maleza: se utilizan hachas o machetes de acero. Cuando los
arboles son muy grandes se hace una hendidura alrededor del tronco
y se les deja morir.
3)
Quema del monte
o roza: existe prueba documental y también arqueológica donde
se demuestra que el ida en que debía quemarse el campo o los campos
para la siembra del maíz era recogido por los sacerdotes
con mucho cuidado. Sylvanus Morley dice que existen dos estelas,
la 10 y 12, que se “levantan en dos cadenas de cerros que rodean
los extremos occidental y oriental del valle de Copan en este
punto. Estos monolitos distan el uno del otro 6 ½ kilómetros en
línea recta, siendo el verdadero rumbo de la Estela 10, vista
desde la Estela 12 N.81· 09`0. Observándolo desde la Estela 12,
se puede ver que el Sol se pone detrás de la Estela 10 el 12 de
abril y el 7 de setiembre. Se ha sugerido que como el 12 de abril
cae precisamente hacia la época en que se queman los campos en
la región de Copan, esa era la fecha escogida por los sacerdotes
para dar principio a la quema de los campos. Existe prueba documental,
además, que durante la Epoca Postclásica el ida destinado
a quemar los campos era también de importancia ceremonial. En
el Códice Pérez se consignan los idas del año sagrado que tratan
especialmente del ritual perteneciente a la quema de los campos
de maíz.
4)
Cercado del campo:
esta operación no era necesaria en los tiempos antiguos pues no
había necesidad de preservar los campos de los animales.
5)
Siembra del campo:
El Obispo de Landa escribía al respecto “Siembran en muchas partes,
pero si una faltare supla la otra. El labrar la tierra no hacen
sino coger la basura y quemarla para después sembrarla; y desde
medio enero hasta abril labran y, entonces, con las lluvias, siembran;
lo cual hacen trayendo un taleguillo a cuestas y con un palo puntiagudo
hacen un agujero en tierra y ponen allí cinco o seis granos, lo
cual con el mismo palo cubren. En lloviendo, espanto es como nace”.
6)
Desyerba del
campo: al arrancar las hierbas de maíz se eliminaba
la competencia de las malas hierbas y permitía que las milpas
se cultivaran hasta cinco años seguidos antes de abandonarlas.
7)
Doblegamiento
de las cañas: como el maíz crece muy alto en Yucatán,
las cañas se doblan cerca y debajo de las mazorcas para que madure.
Los mayas dicen que el objeto del doblegamiento de las cañas es
para evitar que la lluvia penetre en el interior de las mazorcas
y las enmohezca.
8)
Cosecha del maíz:
en noviembre el milpero comienza a levantar su cosecha la cual
llega a su mayor intensidad en enero y febrero continuando en
los otros meses subsiguientes.
9)
Almacenamiento
del maíz: es variable con la región. En Yucatán se
almacenan las mazorcas verticalmente y lo mas unidas o juntas
posible.
10)
Desgrane del maíz: se realiza,
por lo general, de noche pues se cree que el cascabillo causa
menos irritación de noche que de ida.
11)
Conducción del maíz al pueblo:
es la última etapa. Este procedimiento descripto se ha
venido practicando desde hace 3000 años y prácticamente, sin variantes
mas que el utilizar medios de transporte para el traslado al pueblo
en vez de las espaldas de los milperos.
Como se ha podido observar, todos estos pasos
necesitan indefectiblemente la mano del hombre. Es más,
por la conformación de la infrustación no es posible perpetuar
la especie sin su intervención. Las semillas deben ser separadas
de la tusa (zuro) para luego dispersarlas y sembrarlas. Así, es
lógico suponer que el hombre tuvo INTENCION de iniciar la especie.
A pesar de ello, algunos botánicos creen que el Teozinte es el
antecesor del maíz, por lo que su aprovechamiento se origino
fortuitamente.
Sinceramente, a lo
largo de los estudios de los pueblos antiguos “las apariciones
fortuitas”, los hechos “repentinos”, los “saltos” de un estadío
a otro sin que mediara causa aparente alguna son demasiados. Claro
esta, es una forma fácil, cómoda, de desligarse de algo que puede
constituir un problema sobre el que no exista solución... por
el momento.
El problema del maíz
ha sido y continúa siendo, hoy día, un rompecabezas
para muchos investigadores. La botánica demuestra que el maíz
por si solo no puede reproducirse y, esto hizo reflexionar durante
años a Richard MacNeish (científico del Museo Nacional de Canadá)
quien en 1954 realizó excavaciones en Tamaulipas (México)
y halló cavernas donde los granos se habían conservado
intactos por miles de años. El Carbono 14 les asignó una
antigüedad de 7000 años antes de Nuestra Era. Aquí prácticamente
comienzan los enigmas. Se efectúan excavaciones en la ciudad de
México y aparecen granos fósiles de polen de maíz: ¡PROVENIAN
DE LODO ASENTADO HACE 80.000 AÑOS!. Y aquí si surgió el otro interrogante:
¿Cómo de silvestre se convirtió en cultivable? ¿Cómo “aprendieron”
a sembrarlo? ¿Cómo supieron los indígenas que no se puede reproducir
solo? “Y no se ha dicho que hace 80.000 años el hombre andaba
cazando y pescando por allí a pedradas, como dice Ealt Dovan”.
¿Quién entonces, quitó las vainas a las mazorcas y sembró
el grano?
¿Por qué fue un grano
SAGRADO?. En la veintena OCHPANIZTLI ofrendaban matas de maíz;
en la veintena HUEYTOZOZTLY dedicada a Centeotl y a Chicomecoatl,
los mancebos adornaban templos, altares e imágenes y las doncellas
llevaban al templo SIETE mazorcas. Y siempre aparece el Numero
SIETE, el numero sagrado para los antiguos; el maíz no
podía escapar a la regla.
En la teogonía
mesoamericana se observa una gran abundancia de dioses relacionados
con esta planta: Cinteotl
era el dios del maíz; Xilonen
era la madre del maíz nuevo; Chimecoatl
era la diosa de la abundancia y se la representaba sobre un friso
de serpientes o de mazorcas. ¡Aquí, el maíz unido a la serpiente!.
Tlaloc, dios de la lluvia, aparece sembrando maiz en muchos códices:
agua igual a FUNDAMENTAL para la cosecha. Y la aparición
de los calendarios tuvo, indudablemente una relación directa
con los cultivos y ... claro esta, con el maíz.
Los dioses civilizadores,
esos llegados de las estrellas, lo primero que enseñan es a cultivar
el MAIZ. ¿Por qué? ¿Tal vez porque ellos lo conocían? ¿O lo traían
consigo? ¿Pertenece a nuestro planeta esta planta? ¿O se elaboró
todo esto como consecuencia de su vital importancia para la alimentación?
Lo ultimo es más aceptable pero esos granos de 80.000 años....
la enseñanza de los dioses.... la NECESIDAD DE MANO DE OBRA....
el problema de su origen.... la inquietud de los botánicos....
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